Foto: Telaraña Digital Después de escuchar algunos testimonios de los declarantes en los juicios de la causa Área Paraná, tenemos la sensación de enterarnos de algo que no sabíamos, cuando en realidad casi nada de lo que escuchamos nos era desconocido. ¿Qué pudo haber ocurrido, qué hizo que pareciera habernos "enterado"? La voz, el cuerpo de quienes hablan son quienes nos "enteran", es decir nos vuelven más enteros, a todos, a los que hablan y a los que escuchan, porque el pasado encarnado en la corporeidad es una parte que nos constituye sin la cual estamos fragmentados y volver a él es condición para orientarnos a lo posible. El cuerpo es dimensión vital de la realidad humana, es el dato primero, irreductible a otros, la realidad personal es también la historia corporal, allí está registrada cada caricia y cada mirada, cada golpe y cada intromisión. El cuerpo, ese territorio donde los represores escribieron el horror y ejercieron la soberanía del desgarram...
( PUBLICADO EN 2009 EN INVENTARIO 22 ANTE DECLARACIONES DEL ENTONCES CARDENAL BERGOGLIO) Tantas veces en nuestra historia hemos escuchado "NO" de parte de la Iglesia. No a esto, No a lo otro. No, porque es peligroso, implica riesgos. En honor a aquellos hombres y mujeres de fe que no eludieron los riesgos, me permito respetuosamente preguntar: ¿Por qué no tuvimos ese NO chicos y grandes cuando tanto lo necesitamos? ¿Por qué hace 30 años no se dijo NO está bien que arrojen la vida desde el aire-metáfora del cielo-? ¿Por qué no se dijo NO a las medidas económicas que secaron un país para irrigar intereses bendecidos por oscuros poderes? ¿Por qué no se dijo NO cuando se torturaba a los rebeldes amparándose en la soberbia del dogma? ¿Por qué no escuchamos NO cuando los asesinos que iban a misa pretendieron borrar lo único que nos iguala, la muerte? ¿Por qué no dijeron NO cuando ante ese horror, se sum...
(Publicado en El Diario de Paraná, 20 de marzo de 2015) Según declaraciones de detenidos en la Escuela de Mecánica de la Armada su cuerpo fue exhibido a los secuestrados. Ese hombre había tenido varios oficios: corrector de pruebas de imprenta, lector del género policial, periodista, antólogo, traductor, criptógrafo, jugador de ajedrez. Pero sobre todas las cosas era escritor. En sus años jóvenes no estaba preocupado por la política ni el periodismo de investigación formaba parte de sus intereses, pero su miopía le había permitido ensanchar la mirada. "Lo bajamos a Walsh. El hijo de puta se parapetó detrás de un árbol y se defendía con una 22. Lo cagamos a tiros y no se caía el hijo de puta". Este es el relato que el ex oficial Weber le contó a Ricardo Coquet, un sobreviviente que testificó ante el juez. El 25 de marzo de 1977 ese hombre acudió a una cita cerca del cruce de la Avenida San Juan con Entre Ríos en Buenos Aires, una cita entregada bajo tortur...
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